Cuando una ciudad te enamora

Últimamente no paro de recordar, mi vida en La Haya. Echo de menos sus calles, sus edificios, su gente, el estilo de vida... En fin, que la echo de menos. ¿Se puede echar de menos a una ciudad que no sea la tuya? Bueno, el caso es que cuando estaba allí la consideraba mía, mi ciudad, mi universidad, mi casa...
Esta foto es del Palacio de la Paz (Vredespaleis), lo más característico de la ciudad además del Parlamento, aunque desde esta perspectiva puede que no os suene mucho. Quizá resulte más interesante decir que la Corte Internacional de Justicia tiene su sede en este magnífico palacio. El palacio está situado al lado de un bonito bosque llamado Zorgvliet y muy cerquita de unos enormes bosques, los de Scheveningen (Scheveningse Bosjes). En la plaza delantera del palacio, a la derecha veremos una llama, dentro de un cubículo extraño colocado en una pequeña columna de piedra, que se mantiene siempre encendida:
es la llama mundial de la paz . La columna con la llama está situada en el centro de un pequeño círculo con los 197 nombres de los diferentes países o regiones que han contribuído a la realización de este símbolo, y debajo de cada nombre encontramos una piedra representativa de la región... Es un sitio que merece la pena visitar, un lugar precioso, como toda la ciudad. La Haya es una ciudad que hay que descrubrir callejeando, supongo que como todas las ciudades, no basta con ver los típicos sitios a donde llevan a los turistas: el Parlamento, el Palacio de la Paz y Madurodam (precioso parque con monumentos holandeses en miniatura), hay que quedarse en ella unos días y disfrutarla tranquilamente.
No sé porqué pienso tanto en Holanda estos días, puede que sea desde que estuve viendo todas las fotos, y también puede que sea porque tanto tiempo estudiando da para pensar mucho. Vienen tantos recuerdos a la cabeza... Y las fotos del Palacio de la Paz me traen unos recuerdos muy bonitos de la visita de mi novio, un bonito paseo por los alrededores, por los bosques, los besos que nos dimos al lado de la puerta del palacio cuando se hizo de noche... Recuerdos. Todos agradables. Y unas ganas locas de volver a mi "segunda tierra". Sé que volveré. No sé cuándo, aunque espero que pronto, pero volveré. De eso estoy segura.
Un beso a todos!!!! y suerte a los que le quede algún examen (como a mí).
Irene



vanessita dijo
Vaya dan ganas de tirar pa esa ciudad. Es un palacio muy muy bonito. Qué suerte que hayas vivido allí... Por cierto, me gusta tu mascota!!! jeje
9 Febrero 2007 | 07:52 PM