Cremitas y Potingues

Recuerdo que de pequeña veía a mi madre echarse cremas en la cara y me encantaba. Me llamaban mucho la atención tantos potingues. Se abría ante mí todo un mundo de texturas, olores y colores diferentes...De vez en cuando, me encerraba en el baño y me echaba una de esas cremas en mi carita redonda. Hacía el mismo ritual de mi madre: un pegotito de crema en la frente, un pegotito en cada mejilla y otro en la barbilla y luego extender hacia fuera. Y, para terminar, ligeros golpecitos con las yemas de los dedos para que el producto penetre.
Pues bien, pasan los años, y yo no me pongo ningún producto (salvo alguna que otra cremita, en la adolescencia, exclusivamente para los granitos)... hasta el año pasado. Mi madre usa una crema hidratante de Vichy que compra en la farmacia y yo empezaba a tener la piel de la frente seca, asomando pellejitos. Así que bajé con ella a la farmacia y me recomendaron una cremita para pieles secas de La Roche Posay. Problema: la piel de mi barbilla es "grasa" y, en poco tiempo se convirtió en "bastante grasa", así que dejé de usar dicha crema. He de decir, además, que me cuesta echarme la crema diariamente, día y noche; o no me acuerdo o no tengo ganas. Ya no me ocurre como de pequeña, que desea ese ritual diario; ahora la vagueza, como siempre, se apodera de mí.

Vuelta a la farmacia para encontrar una solución. Resulta que mi piel es "mixta": algunas partes secas, otras grasas... ¡ay! ¡qué complicado es todo! Pues bien, terminé llevándome una crema de Vichy, llamada "Vichy Oligo 25" para pieles jóvenes y mixtas. Pero, día y noche no me terminaba de convencer, porque me seguía notando la piel grasa; así que me la echaba una vez al día, y a veces ni eso. De pequeña creía que de mayor me pondría todos los días mis cremitas y tratamientos para la piel, pero lo cierto es que ahora que he crecido, me cuesta hacerme fiel a ese ritual.
Sin embargo, el mes pasado todo cambió. Soy lectora de la revista Glamour y en ella leí un reportaje muy interesante sobre los tipos de pieles y las cremas. La niña pequeña que hay en mí no pudo evitarlo y se interesó por una de esas cremas: Pure & Happy de Vitesse. Se trata de un gel hidratante ligero, que defiende las pieles jóvenes de las agresiones externas y elimina las impurezas debidas al exceso de grasa.
Desde que la compré, hace dos semanas, sigo el siguiente ritual. Por la mañana, antes de salir a la calle me lavo la cara sólo con agua y me echo la crema de Vitesse que, por cierto, me deja la piel muy suavita. Por la noche, limpio mi cara con leche desmaquillante aunque vaya sin maquillar ya que, igualmente, limpia la piel de la suciedad diaria. Después me lavo la cara con un jabón de glicerina bastante corriente, del mercadona para ser exactos; pero es muy bueno. Y, por último, para dormir me pongo mi cremita Vichy. Lo cierto es que, aunque el ritual es mucho más largo, lo estoy siguiendo a la perfección y la cosa mejora. Las mijitas de la frente están desapareciendo, noto mi piel más suave y con la barbilla... paciencia; espero que pronto comience a ver resultados.
Un besito,
Irene

Sweetdreams dijo
La verdad que yo debería hacer algo así también. Pero como dices, vagancia. No me echo crema, y eso que tengo la piel bastante fina. En verano o me echo mucha protección o manchas al canto, y ahora en invierno con el frío se me queda también fatal. Y crema compré, pero... aunque a veces la veo me da pereza echármela, y cuando no la veo se me olvida. Total que me voy casi todos los días a la calle sin crema. Espero que se me pegue algo de lo tuyo y me empiece a echar aunque sea sólo las mañanas, jajaja.
Musutxus!!!
28 Noviembre 2006 | 09:58 PM