Ojeando un libro, cuyo nombre no recuerdo, en la biblioteca; me he topado con él. Era un libro sobre las 99 mejores escenas del cine y cómo no, el tenía que protagonizar una de ellas. Digamos que es... un mito, una leyenda real... un hombre que se hizo mucho más famoso y fue mucho más amado tras su muerte, un hombre especial.

No era especialmente guapo, pero tenía un atractivo provocador, sabía provocar a la cámara, tenía... magnetismo. Con sólo 3 películas se metió en el bolsillo a las jóvenes americanas y a las jóvenes de medio mundo. Y, tras su muerte, el 30 de septiembre de 1955, a los 24 años se convirtió en mito.

Como muchos habréis adivinado, estoy hablando del fabuloso James Dean. Un verdadero "Rebelde sin causa".

Introvertido, tosco, melancólico, apasionado... ¿quién era James Dean?

James Byron Dean no tuvo una vida fácil: su madre murió siendo él un niño, y su padre lo llevó a la granja de sus tíos para que se criara con ellos. Siempre se interesó por el teatro y, tras varias obras en Broadway, anuncios publicitarios y pequeños papeles en televisión y en cine; llegó su gran oportunidad con "Al Este del Edén" por la que recibió una nominación al "Oscar".

Dean adoraba el riesgo y el peligro, pero, ¿esperaba morir joven?, ¿quería morir joven? Lo cierto es que amaba las carreras de coches, le gustaban esas carreras en las que uno se jugaba la vida. Debo decir, que en los contratos de sus películas se le prohibía competir mientras durara el rodaje de la misma.

¿Por qué parecía tan serio, tan... "tipo duro"? Lo más probable es que en el fondo no lo fuera. De hecho, le afectó mucho su ruptura con la actriz italiana "Pier Angeli", es posible que no la superara. Pier Angeli fue su único amor entre muchos romances, pero la madre de Pier se opuso a la unión de su hija con Jimmy y la convenció de que se casara con el también actor y cantante Vic Damone. Pier Angeli se suicidaría en 1971, tras separarse de Vic Damone, dejando una nota en la que afirmaba que su verdadero amor siempre había sido James Dean.

Una historia tan bonita como trágica. Probablemente ninguno de los dos consiguiera la felicidad. Dean murió en un accidente de coche, mientras se dirigía a competir en una carrera.

Quizás Dean vivió alocadamente y buscando la muerte, como decían quienes lo conocían, pero no en el momento en el que se produjo el accidente mortal, cuando conducía prudentemente. Según declaró meses después su mecánico, sus últimas palabras fueron: "Ese chico nos tiene que ver".

Yo conocí a James Dean en un bolígrafo. Un bolígrafo que me regalaron con su foto. El bolígrafo era original, de la marca "James Dean". Así me interesé por el mito. Posteriormente me enamoré de unas gafas de sol que, curiosamente, también eran "James Dean"...

Aquí os dejo una foto del Gran Amor de James Dean: Anna María Pierangeli

Vive deprisa, muere joven y sé un cadaver bonito. James Dean

A todas sus admiradoras...